Elegía
Hoy, cuando faltan dos días para que se cumpla el primer aniversario desde que te robaron de mi lado, bro, vuelvo en el tiempo, sin coyotes de por medio, a esas tardes de frío y nuestro banco de plaza, a nuestras charlas, a nuestras risas, a nuestra música, para recordar que hoy, como siempre, seguís vivo en mí. Hoy se callan las nubes y llueven, mudas, sus lentas lágrimas, bañando el rostro de tu eterna inocencia. De casi 20 octubres fue tu vuelo, fugaz y errante. Y conquistaste el mundo de un dulce febrero que hoy no encuentra soles. Su elevada aristocracia, resabio de antiguas emperatrices, teñida está de luto y aún sin comprender que sucedió. Y yo, mi archiduque, soy un sol apagado, triste y sin ganas que no cabe en sí de tanta furia contenida. Retumban mis gritos en las paredes mustias que se desmigajan. Reclamo tu presencia, ¿no me escuchas? ¿Y ahora que hago con las valijas cargadas de sueños compartidos? Mi brazo cede ante tanto peso y me impid...