Entradas

Mostrando entradas de septiembre, 2017

Ya llegó la primavera

Imagen
Cuando los meses son tranquilos como lo fue este, no encuentro mucho de que escribir. No tengo mucho para contar ya que no pasó nada importante. Salí un par de veces a hacer de guía de pasajeros que iban para Ecuador, aprendí a hacer masa de hojaldre, vendí empanadas… Cosas comunes que se pueden hacer en cualquier punto del planeta. Y no, no me moví mucho de Máncora… Pero… ¿cómo? ¿Vos no estabas de mochilera, viajando por todas partes? Sí, pero para viajar se precisa plata. Y el que te diga que no, te miente. Salvo que pretendas vivir de la caridad ajena, para viajar se precisa plata, dinero, billete. Así que para poder seguir viaje hay que juntar platita, esa que me gasté en el camino hasta acá, esa que voy a precisar para poder seguir. Entonces, para ganarla, hay que hacer lo mismo de siempre: trabajar. No hay otra forma de hacerlo. La plata se gana trabajando. Así que en eso estoy, trabajando para juntar plata. Plata que me permita seguir viajando hasta que se me termine ...

Mi amor es el mar

Imagen
Cuando tenes casi 40 y ves algo por primera vez (o casi) realmente es algo sorprendente. Digo casi porque, en realidad, yo ya había ido una vez al mar. Pero era tan chica que, más que recuerdos, tengo flashes muy, pero muy breves. Así que cuando llegué a Máncora hace dos meses para mí fue la primera vez. Y como toda primera vez fue sorprendente. Para alguien cuya única referencia sobre el mar era haberlo visto en videos y fotos pisar la playa y ver esa masa viva de agua que iba y venía con voluntad propia fue absolutamente alucinante. Nunca pensé que pudiera tener esa fuerza, que pudiera moverse de ese modo. Me resulta difícil hallar las palabras para describir mis sensaciones al ver semejante espectáculo. De mas está decir que casi me desesperé de ganas de meterme a probar como era bañarse en semejante turbulencia (las olas son bastante fuertes aquí). Así que armé mi carpa (sí, en la playa), me cambié la ropa por el traje de baño y me aventuré. Y ahí me llegó un recue...