Ya llegó la primavera
Cuando los meses son tranquilos como lo fue este, no encuentro mucho de que escribir. No tengo mucho para contar ya que no pasó nada importante. Salí un par de veces a hacer de guía de pasajeros que iban para Ecuador, aprendí a hacer masa de hojaldre, vendí empanadas… Cosas comunes que se pueden hacer en cualquier punto del planeta. Y no, no me moví mucho de Máncora… Pero… ¿cómo? ¿Vos no estabas de mochilera, viajando por todas partes? Sí, pero para viajar se precisa plata. Y el que te diga que no, te miente. Salvo que pretendas vivir de la caridad ajena, para viajar se precisa plata, dinero, billete. Así que para poder seguir viaje hay que juntar platita, esa que me gasté en el camino hasta acá, esa que voy a precisar para poder seguir. Entonces, para ganarla, hay que hacer lo mismo de siempre: trabajar. No hay otra forma de hacerlo. La plata se gana trabajando. Así que en eso estoy, trabajando para juntar plata. Plata que me permita seguir viajando hasta que se me termine ...