Cuando un amigo se va...
Antes que nada quiero pedir disculpas por la demora en subir material, la verdad es que tenía un texto totalmente diferente para esta entrada y una fecha de subida planeada: el 20 de Julio, Día del amigo (al menos en Argentina). Pero antes de que pudiera contarles lo que sentí al ver el mar por primera vez a mis 39 años o cuánto amo y extraño a mis amigas recibí una noticia que me dejó sin ganas de nada.
Sé que va a haber mas de uno que no entienda o que le resulte risible que esta noticia me haya llevado al estado de angustia y depresión al que me llevó, que no crea lógico que me haya pasado el resto del día (y el siguiente e incluso hoy) llorando... El 20 de Julio del 2017 Chester Bennington, vocalista de Linkin Park, se quitó la vida. Y por que me afecta tanto? No es sólo por ser fan de la banda, por haber escuchado todas y cada una de las canciones que grabó (no sólo con LP, sino con Dead by Sunrise, con STP o las participaciones y colaboraciones con otros artistas). Tampoco es porque fue mi crush, mi imposible durante varios años. Me dolió (me duele) la forma: suicidio. Para aquellos que no saben nada sobre Chaz este hombre de 41 años, padre de 6 hijos, casado con la bellísima Talinda, exitoso y considerado una de las mejores voces del mundo tuvo un pasado muy difícil que incluye el haber sido abusado de pequeño y problemas con el alcohol y las drogas. Y ese pasado, si bien superó sus problemas de adicción, formó una familia y llevó adelante una exitosa carrera, nunca lo abandonó del todo.
Nadie sabe que es lo que pasó por su cabeza para tomar la decisión de irse de este modo pero muchos hablan de depresión y la mayoría de la gente no puede creerlo. Es que la mayoría cree que estar deprimido es estar todo el tiempo llorando, triste, hasta de mal humor... y no es así. Como lo sé? Porque convivo con la depresión desde hace mas de 20 años.
Los sintomas de la depresión como tristeza, desmotivación, apatía o ganas frecuentes de llorar son los más conocidos, pero también hay otros, menos visibles pero no menos importantes como dolores de cabeza o de espalda, opresión en el pecho, dolores lumbares, cervicales, dorsales, abdominales o pélvicos, fatiga intensa, insomnio o problemas con el peso.
Y no es fácil (incluso para uno mismo) darse cuenta de que es lo que realmente le pasa. Solemos asociar esos síntomas con otras cosas (estrés por el trabajo, por las obligaciones familiares o del colegio, etc.) sin saber lo que en realidad nos pasa. Leyendo en internet encontré un texto muy interesante:
"La poca capacitación para afrontar los procesos emocionales también suele ser desviada hacia hábitos conductuales que, aún sin saberlo, sirven para evitar el contacto con el sentimiento depresivo. Algunas de estas conductas son más o menos aceptadas socialmente, como el trabajo excesivo, la vida social tan activa que no deja tiempo para el encuentro íntimo, el consumo de alcohol que traspasa la experiencia del placer o la adicción a las redes sociales, entre muchas otras opciones.
Sin embargo, a pesar de la lucha contra la consciencia, existen ciertas experiencias que nos hacen vulnerables a las depresiones, como los abandonos, los duelos, las dificultades que sobrepasan las posibilidades personales, los problemas económicos, los conflictos laborales, las rupturas de pareja, los procesos migratorios y otros cambios.
Existen varios tipos de depresión y éstas son algunas de las señales para reconocerlas:
- Abatimiento o sensación de vacío, desmotivación y apatía en casi todas las actividades y durante la mayor parte del día.
- Pérdida o aumento de peso sin una causa aparente.
- Dificultades para dormir, o despertarse muy pronto sin poder conciliar el sueño de nuevo y levantarse con la sensación de no haber descansado en absoluto.
- Cambios en el funcionamiento psicomotor (más lento, caótico…)
- Sensación de fatiga o cansancio excesivo y falta de vitalidad para enfrentar la vida.
- Sentimientos de culpa, de inutilidad, de no tener nada que ofrecer.
- Ansiedad, irritabilidad, disminución de la capacidad para pensar o concentrarse.
- Percepción de un futuro oscuro, de la vida como una lucha, ardua y desagradable.
- Sensación de soledad aún en compañía, disminución del deseo sexual.
- Pensamientos recurrentes de muerte, ideas o planes de suicidio.
- Dolores de espalda, de cabeza, problemas gastrointestinales, dolores pélvicos, problemas cardiacos…"
Como ya dije antes, tengo experiencia en esto y sé, entre otras cosas, lo difícil que es pedir ayuda. Porque pedir ayuda es como reconocer que algo está mal con vos, que no sos "normal".
En mi caso, afortunadamente, tuve la gracia de contar con la ayuda de mi mejor amiga y de mi hermana que han sido mis pilares, mi apoyo y que han soportado y acompañado mis cambios con una paciencia infinita. Sé que no todo el mundo tiene tanta suerte...
Pero si vos, que estás leyendo esto, sentís que te identificas con los síntomas y no sabes como salir sabé que siempre hay alguien dispuesto a ayudarte y a escucharte (aunque no lo creas es así). Puede ser un amigo, un familiar o un profesional (reconozco que no soy muy de la terapia pero puede ser muy buena). No dudes en pedir ayuda (si te sirve dejo mi mail abajo, incluso de lejos puede ser bueno desahogarse con alguien). Y si sabes de alguien que puede estar pasando por esto, ayudal@. No solo va a beneficiarlo a él o ella, sino también a vos (creeme).
Desmitifiquemos los problemas mentales (todos, no sólo la depresión), ayudemos en vez de discriminar.
Mail: abrilambares@gmail.com

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